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miércoles, 7 de diciembre de 2011

hojas negras y blancas

consumismo es hacer lo que vemos que hacen otros hacerlo pero solamente por ese motivo porque lo hacen otros 
y no porque elegimos hacer lo que nos gusta entrar en situaciones que aunque sean simples sean
diferentes a las que compramos y vendemos todos los días porque vemos que los demás compran y venden
puras contradicciones de tipos contradictorios contradiciendo siempre las propias contradicciones,
un accidente imposible, un hecho fortuito que podemos evitar pensando en minutos lo que probablemente
alguna vez nos enseñaron a distinguir la abundancia de la prudencia, la masificación de la individualidad,








hechos fortuitos o hechos planificados, de matanzas sin demasiados sentidos objetivos, carga pesada de subjetividad, da fanatismos de fundamentalismos, desprecio por la vida de los demás desprecio por la propia desprecio por la vida, resultados de decisiones que se toman en algunos lados y que alguna vez deberán dejar de tomarse, después de todo quiénes nos creemos, tal vez lo que nos decimos a nosotros mismos. tan afectos a colocarnos laureles y título que no merecemos, ¿o merecemos algún laurel o título mientras unm chico se muera de hambre en algún lugar del planeta o algún dictador decida la muerte de unos cuantos seres humanos?, espectacular para el que se considere exento









tipos que toman decisiones que marcan el destino de otros de docenas de miles







tipo que derrochan y queman en la abundancia, en espectáculos morbosos de despliegues de riquezas materiales, pobres tipos, indigentes morales, ostentadores seriales mostrando destrucciones de riquezas que no fueron distribuidas



tipos que están lejos de las especies puras, y bellas







domingo, 13 de noviembre de 2011

papeles de ayer




el polvo que se junta sobre la carrocería del auto en cualquier lugar a miles de kilómetros, la explicación de la cancelación de un vuelo de fin de semana largo, todas esas cosas pueden ser, y un sueño de mañanas que nunca llegarán









estornudos incomprensibles de la madre tierra que salen de su garganta en la montaña hueca, restos del fuego que fue










un whing izquierdo que se la devuelve a un centrofowald en una cancha con piso de cenizas un tarde del sábado un gol, gol - gol otros goles que entusiasman despues de los desganos








masturbaciones de niños que se descubren en el arrayanal, vida que despunta a la vida lluvia de cenizas que ahogan vida que despunta a la muerte












la vieja del batón las chancletas y la escoba lo sabe todo, los otros no saben de ella, nunca sabrán que alguna vez ella también fue bella













en esa ciudad que se vuelve fantasma los niños de los más pobres van a colegios privados, por allá los maestros públicos hacen huelgas,los niños de los más ricos van a los colegios públicos, allá los tratan como a todos no les hacen trampas los maestros porque pagan un cuota








en las comisiones de padres hay algunos que piden privatizar la educación otros reclaman por la educación pública, nadie habla de comprometerse






los chuchos estremecen y enternecen, aunque la ciudad pueda ir poniéndose gris lo niños juegan en las calles, saltan las piolas juegan a las pelotas

miércoles, 26 de octubre de 2011

amarillentos papeles de los tartufos

ordinarios que se las tiran a finos, analfabetos que se hacen pasar por leídos, incompetentes que nombran subordinados para que les digan competentes, malos que parecen buenos, grises que parecen blancos o negros, necios que dicen defender la libertad y viven haciendo prisioneros o inventando esclavos adonde puedan, groseros que hablan de la justicia rodeados de la evidente injusticia, informadores que desinforman, comunicadores que distorsionan sus mercados, mendigos disfrazados con trajes caros, mentirosos que para mentir inventan leyes y ordenanzas, gorditos y cascarillas de tanto rumiar resentimientos y broncas los tartufos no muestran lo bueno que son mientras van viendo cuál es el próximo daño que nos hacen, como dice Ingenieros, rodeado de cómplices nunca de amigos, atados por el interés nunca por el corazón, utilitarios oportunistas alejados de los más elementales principios.


ayer corrió esto por las redes, es una onda para andar con buena onda, vibra le llaman los más modernos
PARA!!!!!
Felicidades, ahora tu deseo se cumplirá según la edad que
tengas Ahora sigue esto cuidadosamente, puede ser
muy gratificante!!!
Si lo envías a 10 personas
o mas, algo mejor de lo que esperabas sucederá
en tu vida Nota: Realmente da miedo!
El teléfono sonara después de que acabes esto!!!


DECRETO METAFÍSICO

Si te ha llegado este mensaje, considérate la persona mas afortunada.A partir de este momento tu vida cambiará y todo aquello que tanto anhelas . . . ¡Se te concederá!
SORTILEGIO DE LA ABUNDANCIA

Mientras lees este mensaje, concéntrate y piensa en todo aquello que deseas.
Piensa con fe y da por sentado que ya es una realidad.

Piensa en ese deseo AHORA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Entonces, repite 3 veces el siguiente sortilegio:

Por el poder de 3 veces 3...
Por aquellos que van y aquellos que vienen...
Por los vivos y los muertos...
Por el poder de los 4 elementos...
A mi alrededor todas las cabezas se giran, abriéndome paso, elimino los obstáculos...
Crece mi fuerza, soy energía, puro es mi pensamiento, atraigo lo que quiero.
El universo me otorga aquello que mas deseo...
Reina la abundancia, el amor, la salud y el dinero.
Gracias Padre-Madre, concreto esta mi sueño.
Danza mi corazón, mi espíritu esta contento!

lunes, 24 de octubre de 2011

páginas bien amarillas para registrar historia

el primer dios tragó saliva y bajó los ojos disimulando su misantropía, el dios los acepta a esos seres que lo aplauden a esos semejantes que corean su nombre lo que entienden son sus logros los del dios los de todos, el dios los acepta y los tolera en esas formas populares los rechaza en sus intimidades, debía entrar al lugar del espectáculo donde los otros lo esperaban esos que pagaban para eso esos que después con eso harían cientos de negocios, cobrando con creces diferencias beneficios cubriendo aquellos costos originales, hay un segundo dios rumbo a su escenario propio, contendiente del primero, seguro jovial engreído, y hay un tercero siempre hay dioses o proyectos de dioses adonde hay seres humanos pequeñitos que no entienden ni entenderán que solamente hay uno que explica esas pequeñeces de entidades inmensas.
el primer dios terminó de abrirse paso por el mar de humanos, oleadas de humanos olas cortadas de humanos, lo separaba del ring, del escenario, de la tarima,un angosto largo amorfo sendero, un camino que comenzaba en su lugar de origen algún remoto bulín para arreglarse y terminaba en aquel territorio de todos en ese cuadrilátero propio y de los demás que lo esperaban donde unos minutos después se enfrentaría a otro dios a otros dioses que le irán oponiendo resistencia en adelante,caminó confundido, enjuto y serio, saludando sin mirar a la masa de humanos transpirando y coreando su nombre y elevando cánticos para darle aliento, como si fuera nadando en esas aguas de cabezas de torsos de miles de manos intentando tocarlo en los que estaban mezclados leales súbditos y jenuflexos, por todos lados idolatrándolo a él y a todo los que representaba él prosperidad dinero todo lo que compra a todos los que se venden, el primer dios siguió caminando en medio de ese mar pegajoso pestilente de sonidos electrónicos retumbando en todos los átomos del aire, dios de papel.

domingo, 23 de octubre de 2011

papeles amarillentos papeles sueltos

De la red al papel.
Orbitando por cualquier lado con el cronopio Liborionauta.
Inventarios de Liborio.
Como hasta los setenta Liborio se las pasó haciendo lo que más le gustaba cambiando de mujeres y engendrando hijos que se fue olvidando de contar casi como con las mujeres, como hasta la misma edad Liborio se las pasó haciendo lo que menos le gustaba cumpliendo horario y misiones encomendadas en docenas de comisarías por las que fue pasando como pasó por los cargos mientras fue trabajando para mantener a las mujeres y a los niños que ni llegó a conocer, de agente auxiliar llegó hasta comisario primero que cuando lo retiraron era el rango más importante al que podía aspirar un entenado venido desde la pueblada a la fuerza, es decir un don nadie, le gustaba mucho enredarse entre sabanas y piernas y no le gustaba nada cumplir largos turnos directamente de media jornada porque para mantener su turba propia de gente no le alcanzaba con el sueldo pero tampoco con lo que le pagaban de horas extras.
Después de los setenta hasta los noventa y cinco cuando murió se las pasó contando sus escasas pertenencias como haciendo inventarios como no los pudo hacer o no los quiso hacer con las decenas de mujeres y de hijos que dejó en su camino, esos últimos veinticinco años los vivió en una pequeña pieza de una vieja casona destruida donde quedó viviendo, compadrito y compadre elegante como era, con una bicicleta inglesa que él mismo arreglaba y mantenía, un traje negro y un sombrero negro también, todo lo que necesitó además de los pocos accesorios como una camisa y corbata para vivir como quería, todas las mañanas temprano se lavaba, se calzaba el traje se acomodaba la corbata y el sombrero y salía pedaleando para el lado del mercado, donde tenía reservada la mesa donde todos los días, sin falta, tomaba su medio litro de tinto con media docena de empanadas, observando el movimiento y escuchando los gritos que escuchó toda su vida, contando inventariando aquellos anónimos deambulando entre negocio y negocio.


Liborionauta, inventariador de zonceras que se quieren cosas que pegan a esta tierra, olvidadizo con las cosas importantes que son las que quedan después de partir de esta tierra.
Orbitas en la orbita de Liborionauta.
Casi un inventariador serial, eso era, inventariador autodidacta de las cosas que desfrutaba, tenía más de auditor que del policía que fue persiguiendo rateros asesinos y mal vivientes en general toda su vida en la comisaría, testigo silencioso de todo aquello que pasaba al alcance de su vista de sus oídos de su nariz de sus manos de su boca, escapando de aquellos que no quería contar aún sin negarlo porque para eso trabajaba para que una caterva de mujeres y de niños comieran cada día.
El olor de la fritura al punto máximo mientras la grasa se convertía en chicharrón para el pan o para el bollo que ahí nomás se estaban horneando, el aroma desprendiéndose de cientos de ollas donde hervían queperís y chorizos colorados para terminar con otros cientos pucheros a la española completos en medio de los garbanzos y el mal olor de los repollos mientras hervían, el tufo característicos de las otras frituras que aseguraban las jugosas empanadas que se consumían como el pan caliente, la pestilencia agradable del tratamiento que daban a las tripas los carniceros para convertirlas en chinchulines o tripa rellena, o la emanación del propio olor de los pescados frescos acomodados en cuentones con barras de hielo al lado de los huevos de granja, el del vaho de las pizzas con muzarella derretida.
Los gritos de los camioneros avivados vendiéndoles al por mayor las verduras a los bolivianos, los gritos de los verduleros bolivianos ofreciendo frutas de estación y frescas, los gritos de los carniceros compitiendo ofreciendo sus mejores o peores costillares, los de los grandotes de las pescaderías bigotudos igual que los puesteros de la pizzas, o lo criollos ofreciendo los locros calientes o los tamales o las huiditas todo a los gritos en una competencia que se abría y cerraba cada día, las palabras repetidas de un par de loros de algunos en algunos de los puestos, el canto apreciable de los canarios que se vendían en algunos de los otros puestos, gritos todos al final de una oferta y una demanda que se daba a cada rato con la gente que pasaba y la propia gente del mercado.


Olía horas se pasaba oliendo Liborio, ora ubicaba cada ruido en ese persistente y elevado murmullo de la multitud en el mercado, ora probaba como si fuera un catador contratado aunque no hablaba con nadie, ora se pasaba horas acomodando ese mantel raído tal vez pero limpio y geométrico que cada mañana encontraba en la mesa donde se sentaba, cuadro rojos y blancos le gustaban.
Horas se pasaba Liborionauta en el mercado, inventariando los ruidos de la vida y se cuidaba de no andar inventariando los silencios de la muerte.

sábado, 22 de octubre de 2011

papeles amarillos amarillentos y sueltos



dioses con sobre dioses y semidioses, que están en construcciones propias y ajenas, que nos ordenan y nos articulan, dioses que inventamos que necesitamos inventar cada vez que nos toca explicar las cuestiones de la vida que no manejamos en las que directamente no intervenimos aunque se trate de una simple tormenta de un simple descubrimiento tecnológico un dispositivo infinitamente pequeño comparado con su capacidad de almacenamiento de imágenes sonidos, dioses sobre dioses sub dioses nosotros mismos, cada vez que llegamos a una meta relativa, elevándonos más en la entidad de la especie cada vez que logramos avanzar sobre lo que queremos sobre lo que sabemos que nunca alcanzaremos allá estamos, queriendo ser dioses de las matemáticas del cálculo infinitesimal, de los determinantes, o comprender a la diosa enjaulada a esa mujer encerrada en sí misma ensimismada atrapada entre ella y la vida que se forma adentro para ser de nuevo ir de ciclo en ciclo, o en la fatuidad de la existencia el dios de la música, dioses semidioses super dioses.